alert-erroralert-infoalert-successalert-warningbroken-imagecheckmarkcontact-emailcontact-phonecustomizationforbiddenlockedpersonalisation-flagpersonalizationrating-activerating-inactivesize-guidetooltipusp-checkmarkusp-deliveryusp-free-returnsarrow-backarrow-downarrow-left-longarrow-leftarrow-right-longarrow-rightarrow-upbag-activebag-inactivecalendar-activecalendar-inactivechatcheckbox-checkmarkcheckmark-fullclipboardclosecross-smalldownloaddropdowneditexpandhamburgerhide-activehide-inactivelocate-targetlockminusnotification-activenotification-inactivepause-shadowpausepin-smallpinplay-shadowplayplusprofilereloadsearchsharewishlist-activewishlist-inactivezoom-outzoomfacebookgoogleinstagram-filledinstagrammessenger-blackmessenger-colorpinterestruntastictwittervkwhatsappyahooyoutube
CrossFit® / mayo 2018

Ante la adversidad, este atleta se refugió en el CrossFit como fuente de fitness y comunidad

El atleta de CrossFit Jamie Moore tenía tan solo dos años cuando su familia descubrió que era sordo. A pesar de que era muy pequeño para recordar la reacción de sus padres, le han contado lo impactados que quedaron al principio. "No sabían la oportunidad que tenían por delante". jamie-moore-crossfit-8

Desde ese entonces, no ha habido desafío que Moore no haya afrontado, tanto en su vida en general como en el gym. Jamie se siente cómodo entre el cemento y las sogas que caracterizan a su box local de CrossFit en Newton, Massachusetts. Puede que muchos se pregunten qué tipo de obstáculos debe enfrentar un hombre que nació sordo en el gym, pero para Moore, su mayor reto es atreverse e incluso obligarse a fallar, y luego superar esa derrota.

“Hay que dejar todo en la colchoneta y usar esa derrota para aprender", dice Moore, con quien conversamos a través de su intérprete. “Salís de ahí con la cabeza más alta que cuando llegaste".

Desde joven, Moore fue un atleta ávido. En secundaria jugó en varios equipos del colegio, como el de béisbol y el de lacrosse. Sin embargo, el hockey fue el deporte que tuvo más presente durante su juventud (claramente debido a sus raíces canadienses, acota).

De hecho, fue el hockey lo que llevó inicialmente a Moore a unirse a CrossFit Newton,cuyo dueño, Gil Cohen, lo recibió con brazos abiertos junto al resto del equipo para complementar su entrenamiento.

No sabían la oportunidad que tenían por delante.

“Inmediatamente sentí una conexión con la ideología del CrossFit”, dice Moore sobre la primera vez que entró al templo de cemento, barras de metal y ladrillos grafiteados.

“A pesar de que no fue un problema en sí, creo que fui la primera persona sorda en unirse", añadió. jamie-moore-crossfit-5

Diferencias salvadas

A lo largo de su vida, Moore se ha enfrentado a muchas situaciones en las que es la única persona sorda del grupo.

“Al ser sordo, suelo tener que explicar cómo es mi vida a la gente que no lo es", dice. “Creo que las vidas de las personas sordas son como el queso suizo: tienen agujeros que debemos llenar".

Es sabido que en la comunidad sorda que existen muchos niños carentes del lenguaje y a quienes no se les brinda la oportunidad de aprender su lengua de señas natal. Dada la cantidad de información diseñada para quienes escuchan y reciben información a través de estímulos auditivos, puede ser difícil salvar esa diferencia.

“Al estar en un box de CrossFit, siento que esos agujeros del queso suizo —todo ese conocimiento al que pude no haber tenido acceso porque crecí siendo sordo en una sociedad de personas oyentes— se llenan".

Al estar en un box de CrossFit, siento que esos agujeros del queso suizo —todo ese conocimiento al que pude no haber tenido acceso porque crecí siendo sordo en una sociedad de personas oyentes— se llenan.

A Moore no le tomó mucho tiempo progresar en CrossFit Newton, dado que la estructura de la clase está diseñada en elementos visuales. A través de las señas e indicaciones visuales del entrenador, rápidamente se familiarizó con el vocabulario y con los distintos movimientos. El tablero acrílico también fue una excelente fuente de apoyo. jamie-moore-crossfit-6

Jamie participó en clases grupales desde el principio, y no tardó en sentirse parte de la comunidad que le brindaba no solo una rutina de fitness accesible, sino también una sensación de camaradería con los demás atletas.

"A pesar de que mis capacidades son distintas y de que debemos hacer unas cuantas modificaciones a la hora de comunicarnos, está muy claro que están comprometidos con el hecho de que yo sea un miembro de su comunidad", explica Moore.

A pesar de que Moore ha encontrado ese sentido comunitario en su box local, entiende que puede ser intimidante para otras personas que quieran dar ese primer paso. Este tipo de desafíos, insiste, son una gran oportunidad para enfrentarnos a la adversidad y expandir nuestros horizontes.   

“Aquí, las personas no solo conectan como seres humanos, sino que también tienen la oportunidad de aprender entre sí y desarrollar una especie de respeto mutuo sobre lo que cada uno le aporta al grupo".

"Honestamente, no recuerdo ni una sola ocasión desde que formo parte de la comunidad de CrossFit en la que me haya sentido juzgado".

No recuerdo ni una sola ocasión desde que formo parte de la comunidad de CrossFit en la que me haya sentido juzgado.

Uno más del grupo

Tras varios años de formar parte de CrossFit Newton, Moore espera derribar las barreras con las que muchos atletas sordos se encuentran cuando buscan un lugar en el que entrenar o una forma de integrarse a los deportes. jamie-moore-crossfit-9

"Todos tenemos una debilidad", dice. Pero a pesar de esas debilidades, a pesar de las diferentes edades, formas y habilidades, Moore cree que el CrossFit le brinda a todos la oportunidad de convertirse en una mejor versión de sí mismos.

“No es algo tipo ‘Ahí viene Jamie, el atleta sordo’. Soy un atleta más y ya. Yo te respeto a vos y vos me respetas a mí", dice. “Lo que importa es que los dos dejemos todo en el entrenamiento".

No es algo tipo ‘Ahí viene Jamie, el atleta sordo’. Soy un atleta más y ya. Yo te respeto a vos y vos me respetas a mí.

Para Moore, el CrossFit se ha convertido en una oportunidad para conectarse y relacionarse con una comunidad más grande, y entrenar como se debe en el proceso.

A pesar de que no pueda escuchar la música, asegura que si cuenta con un buen piso de madera y los graves encendidos, puede sentir lo mismo que el resto. Y, una vez que termina de calentar, no se preocupa por la música ni por las demás cosas que lo diferencian del resto de los atletas. Solo se enfoca en la programación que tiene por delante y en superar sus debilidades.

"Por eso es que sigo amando ir a mi box de CrossFit. El desafío sigue ahí. Cada día tengo la oportunidad de superarme", explica Moore. “Luego, el resto del día, me sorprendo a mí mismo superando otro tipo de retos, ya quedo programado para ganar".

Por eso es que sigo amando ir a mi box de CrossFit. El desafío sigue ahí. Cada día tengo la oportunidad de superarme.

jamie-moore-crossfit-1

jamie-moore-crossfit-2

jamie-moore-crossfit-3

Jamie usa un par de Reebok CrossFit O'Nano

CrossFit® / mayo 2018
Etiquetas